Viaje a Argentina con papás, hijo y esposo.

Un poquito de nuestro viaje familiar.

Mi esposo estudió su maestría en Argentina y tenía unos 10 años sin regresar, casi desde que nos casamos teníamos planes de ir, pero por una u otra razón lo aplazábamos y escogíamos otro destino. Finalmente se alinearon los planetas, decidimos fecha y compramos pasajes.

Nos fuimos con mis papás y Adrián. André se encargó de TODO. Escogió los hoteles, los destinos (Buenos Aires y Bariloche) y las actividades. Por recomendación de una amiga que había ido hace poco, le comenté del Teatro Colón y la librería Ateneo, mi mamá pidió ir al Santuario de la Virgen de Schoenstatt, por lo demás íbamos aéreos a que nos llevara el guía turístico: aka André.

Los viajes largos me generan stress y más porque iba con Adrián. Era su segundo viaje en avión y el anterior fue corto a República Dominicana.

Para la distracción en el avión y viajes, André le cargó unos programas de jefe en pañales en el Ipad, llevé masillas , lápices de colorear, 3 hojas impresas para pintar y unas sumas que bajé del site: https://kidsactivitiesblog.com/ . Pagué una anualidad para tener acceso a muchas actividades impresas a lo largo del año que no sean únicamente para pintar.

Se portó bien, estuvo entre los puestos de mis papás (que estaban en business class) y su puesto o encima mío . No durmió ni un poquito 😦 . Le gustó un juego de memoria que ofrecía el entretenimiento del avión. Ya cuando llegamos a Buenos Aires, nos estaba esperando mi amigo Juano que tiene un servicio de traslados. Ahí metí mi hit porque mi esposo no encontraba y Juano resolvió maravillosamente.

Llegamos ya de noche , comimos ahí mismo en el hotel y al día siguiente nos fuimos en el recorrido del bus turístico . Bajamos en Caminito, paseamos, compramos souvenirs y almorzamos. Luego ya en las próximas paradas no nos bajamos tan seguido. Recorrimos los sitios/barrios más emblemáticos de la ciudad.

Le pedimos a unos amigos que tienen un hijo de la misma edad de Adrián, si nos podían prestar la ropa de frío y teníamos para escoger. Gracias Tía Alanna.

Al día siguiente nos fuimos a un tour de 50 minutos en el Teatro Colón. Increíble y asombroso. Quedamos maravillados: la acústica, arquitectura y todo el trabajo que realizan. Adrián aguantó unos 30 minutos bastante atento, ya después estaba aburrido, vio un ratito el cel y luego masilla, pero lo logramos.

El coche fue la salvación . Al principio no quería porque «ya estaba grande», pero después cuando vio que los recorridos eran largos, lo iba pidiendo.

En la noche fuimos a Señor Tango . Nos fueron a buscar en un bus. Llegamos y de principio a fin fue sorprendente. En la mayoría de los viajes, a André es el que le gusta bookear todo, yo ni reviso de qué se trata. Mi nivel de sorpresa fue brutal. El espectáculo fue maravilloso. Adrián se durmió casi desde el principio . Yo sentía muy alta la música y se me olvidó llevarle los audífonos , pero siguió dormido y nos dejó disfrutar todo el show.

Mi #Garbolook de la noche de tango.

El siguiente día fueron los correspondientes Disney de los Bayo De León. Fuimos al Santuario de Schoenstatt en Buenos Aires y al Museo de Armas.

Café Tortoni, un spot histórico y emblemático de Buenos Aires

Luego de unos días en Buenos Aires, nos fuimos a Bariloche.

El primer tour que duró todo un día fue el de Isla Victoria y Bosque de los Arrayanes . Unos paisajes espectaculares. Nunca me imaginé que los lagos fueran tan grandes. Los guías muy profesionales y divertidos.

Adrián y su amiga Delfi. Compartieron juguetes y se mantuvieron distraídos entre los recorridos
En cada foto los colores asombrosos y en vivo, aún más.

Otro día nos fuimos de roadtrip a El Bolsón que queda a 2 horas y media de Bariloche . Un pueblito hermoso y pintoresco. Los días nos acompañaron como si también los hubiésemos planeado. Frescos, sin lluvia: a la perfección . Llegamos justo uno de los días que tenían mercadito en el parque.

De postal le quedó esta foto a André
Diversión con las hojas y los colores de otoño.

En las tardes, el baño en la tina era un must para Adrián y André. Recordaban lo que habíamos hecho durante el día y otra excusa más para jugar.

Los paisajes de Bariloche son impresionantes. Los colores de la naturaleza a su máxima expresión.

Ya en el último día de Bariloche fuimos a un tour escogido por Adrián. Aldea Duende , un bosque con duendes de todo tipo. Fue muy divertido y didáctico .

Lavanda

En el parque habían manzanos , frambuesas y lavanda. ¡Delicioso! nos permitieron agarrar las manzanas y comerlas ahí mismo. En casi todo los tours o recorridos que hacíamos nos ofrecían la opción de fotos y a todas les decíamos que sí . Quedaron super lindas y no estaban caras.

Fue un viaje espectacular. Todavía tendría más cuentos para echar, pero quedaría suuuper largo el post. Hubo diversión para todos. Es un gran destino.

Saludos,

GB

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